Antiguo pueblo formado por las casas buenas de Mérida y por los trabajadores de la presa del Parque Natural de Cornalvo, guarda mucha Historia y Cultura ¡VEN A CONOCERNOS!

Fiestas

– Martes de Carnaval, día de Fiesta Local.

El día más importante de los carnavales en la actualidad es el martes de Carnaval pero antiguamente se sabe que los Carnavales tienen su origen en las antiguas fiestas paganas invernales de Grecia y de Roma.

Otros antropólogos retrasan su origen a mucho tiempo antes de que los romanos celebrasen sus fiestas carnavalescas dedicadas a Saturno, durante las cuales reinaba la libertad y el desorden, llevados a su grado más extremo. Durante estos cinco días de celebraciones, al principio de la primavera, los sirvientes se hacían servir por sus amos, se ridiculizaba a los mandatarios, se hacía mofa de las leyes e incluso, los delincuentes podían vestir la ropa del emperador y sentirse por unos días, los dueños del mundo.

Parece que el origen de su nombre viene de la palabra latina -carnevale-, que significaría, que se puede comer carne, producto que era preceptivo abandonar durante todos los viernes de cuaresma. En nuestro pueblo, estas fiestas del inicio primaveral abarcan desde el fin de semana anterior al miércoles de ceniza hasta el martes de dicha semana. Antiguamente se extendía hasta el primer domingo de cuaresma, conocido como el domingo de piñata; en los grandes bailes que se celebraba en nuestro pueblo, por aquellas fechas se rompía la piñata.

Esta olla de barro que se colgaba del techo de los salones de baile y que contenía dulces, regalos y harina, había que romperla golpeándola con un bastón mientras el jugador permanecía con los ojos vendados.

Hoy, el carnaval es una fiesta popular de carácter lúdico, que combina disfraces, desfiles de grupos por las calles de nuestro pueblo y fiestas al aire libre. Durante estas fiestas se le tributa culto al cuerpo, que se exhibe de una forma voluptuosa, amparado en la transgresión permitida; el uso de disfraz parece tener un origen religioso y se utilizaba para engañar a los espíritus malévolos y librarse de su influencia perniciosa; por último, lo grotesco es el elemento más resaltable del Carnaval.

Esta locura en los excesos puede llevar a un estado de euforia en la que pueden traspasar todas las normas y las costumbres. Estos días, en resumen, se puede hacer lo que no está permitido en otros momentos. A estos elementos hay que unir el colorido de los vestidos, el concurso de la Reina de Carnaval o la convivencia de todo el vecindario, en los ágapes a los que invita la corporación municipal

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– Semana Santa o Semana de Pasión.

Después de Carnavales, nuestro pueblo se inunda del espíritu de la Cuaresma, que finalmente, concluye con la Semana Santa o Semana de Pasión y que supone un anómalo paréntesis en el ciclo estacional, ya que viene precedido por el estallido vitalista de los carnavales y continuado por la Pascua, tras la esplendorosa resurrección de Cristo.

El domingo de Ramos, después de la misa de doce, tiene lugar la procesión de los Ramos. Tiene como recorrido los alrededores de la Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad; mayores y, sobre todo niños, portan los ramos que han sido bendecidos durante la misa y cantando Hosannas a Jesús, que, en este día, por fin, se decide a manifestar su Mesianidad y su Realeza. No tiene Trujillanos ninguna imagen para esta procesión y los ramos son de olivo, que algún agricultor se ha encargado de traer

de su olivar. El destino de los ramos de olivo son las rejas y balcones del pueblo, en donde permanecen hasta que se deterioran y deben ser retirados, por lo general en la limpieza que se efectúa en las casas para las fiestas patronales. Los niños se encargan llevar los ramos a la gente mayor, como sus abuelos o a las personas enfermas que no han podido asistir a la procesión.

El Jueves Santo con la misa de la cena del Señor. con la que se abre el Triduo Pascual, tiene lugar el lavatorio de los pies. A doce niños del colegio, que se sientan a ambos lados del presbiterio, lava el sacerdote los pies, como hizo Jesucristo con los apóstoles en la Última Cena. Este día no sólo es el día del Cuerpo del Señor, sino más bien el día del Cuerpo de Cristo ofrecido y de su sangre derramada en sacrificio, es el día memorial de su muerte pascual.

Después de la Santa Misa tiene lugar la procesión del Jueves Santo, que al salir del templo parroquial

avanza por la Plaza de la Santísima Trinidad, Plaza de España, calle de Gonzalo Murillo y calle de Juan Carlos I, hasta la iglesia.

No tiene Trujillanos imágenes de valor, siendo el Ecce Homo una talla simple y de escayola,

de la misma factura es la imagen de Jesús con la cruz a cuestas. La Santísima Virgen de los Dolores que avanza detrás de su hijo, es también una imagen de reciente compra y carente valor artístico, pero esta falta de valor la suplen los habitantes de este pequeño pueblo con intenso fervor, cariño y respetuoso silencio hacia Jesucristo y su Santísima Madre.

Las dos imágenes son portadas por los fieles, los hombres llevan a Jesús; del traslado de María encargan las mujeres. Cuando las imágenes entran en el templo y los fieles abandonan la casa Dios, se establecen turnos que velaran durante toda la tarde, la noche y el Viernes Santo (hasta la hora de los Santos Oficios) el cuerpo de Jesús que ha sido depositado en el Monumento que durante la mañana de este día han preparado algunas personas del pueblo con el sacerdote. Los turnos de vela son una forma de asegurar que nunca falte acompañamiento al cuerpo de Jesús.

El Viernes Santo en Trujillanos es día de amorosa contemplación del sacrificio cruento de Jesús, que es la fuente de nuestra salvación; éste día la Iglesia no hace un funeral, sino que celebra la muerte victoriosa del Señor.

Como elemento fundamental y universal de la liturgia de este día tomamos la proclamación de la palabra, dado que no se celebra eucaristía. El rito de la tarde del Viernes Santo se compone de tres partes: la liturgia de la palabra, la adoración de la cruz y la comunión. después de unas breves oraciones se pasa directamente a las lecturas; con la adoración de la cruz se proclama la pasión de Cristo; y como culminación del rito, tiene lugar la comunión.

A continuación, y por las mismas calles del día anterior tiene lugar la procesión del Santo Entierro de Cristo. Tampoco esta talla tiene un valor artístico especial, siendo también de escayola; sobre un féretro con los laterales acristalados reposa el cuerpo inerte de Jesús, que es transportado por los vecinos del pueblo. Detrás de su hijo camina la Santísima Virgen de los Dolores.

La noche del Viernes Santo tiene lugar en nuestro pueblo una de nuestras más conmovedoras procesiones: la del Silencio. Todos los trujilllaneros acompañan a la Madre de Jesús en un silencio sepulcral. Las mujeres llevan la imagen; algunas que han hecho promesa caminan tras Ella, descalzas; los fieles la acompañan llevando en sus manos velas encendidas, para iluminar el camino a la Madre de Dios. El recorrido de esta procesión, si el tiempo lo permite, es más largo que las otras de la Semana Santa: Plazas de La Santísima trinidad y de España, calle del Pozo, plaza de Felipe Trigo y calle Juan Carlos I hasta la iglesia. Es de destacar el gran número de fieles que acuden a esta procesión y el respetuoso silencio con el que acompañan al desfile.

El Sábado Santo, a medianoche, tiene lugar la misa de Resurrección. Los mozos del pueblo os encargados de lanzar cohetes para anunciar que Cristo ha resucitado.

Las campanas repican después del Gloria durante unos minutos. Tiene lugar la bendición del agua bendita, que los fieles recogen de un recipiente para llevar a casa y bendecir cada rincón de su hogar. Se tiene costumbre de llevar agua bendita a las personas, generalmente mayores, que no pueden ir a esa hora a la misa del Sábado Santo.

El domingo de Resurrección a las ocho de la mañana comienza la misa dominical, a la que acuden los fieles que no escucharon la de la noche del sábado. Después de esta misa podemos asistir a la procesión de los Encuentros. Esta es, sin duda, las más pintoresca y significativa de todas las que se llevan a cabo en nuestro pueblo, tanto por su recorrido, como por la participación de los fieles, que, si las otras procesiones asistan con un respetuoso silencio, en esta todo en ruido y regocijo.

Desde muy temprano, los hombres del pueblo tiran cohetes y tiros al aire, para anunciar que Jesús ha resucitado; durante toda la misa el ruido invade los alrededores del templo. Al terminar la eucaristía, sale la Madre de Dios de la iglesia y toma el camino de las demás procesiones. Detrás de Ella sale Jesús Resucitado, que toma el camino contrario. La Virgen va acompañada por las mujeres y llevada por cuatro chicas jóvenes; a Jesús sólo lo acompañan los hombres y lo llevan cuatro muchachos fuertes, y durante todo el recorrido va envuelto por el ruido de cohetes y ruidos, cuando la comitiva de la Virgen llega a la intersección de la calle Gonzalo Murillo con Juan Carlos I, se para. Los hombres esperan la señal para emprender al mismo tiempo que las mujeres que portan a la Virgen, una veloz carrera hasta que madre e hijo se encuentran, todo es ruido y regocijo, cánticos de resurrección. A la Virgen que llevaba un manto negro en señal de luto, se la viste ahora de color azul, en señal de alegría. Jesús y su madre regresan juntos al templo parroquial entre cánticos y vivas de alegría. Todos los vecinos parten después hasta el paraje del Parque Natural de Cornalvo, llamado Rugidero, donde pasan un día de campo.

La imagen de Jesús Resucitado es la que más veces hay que sustituir en la parroquia ya que son frecuentes los años en que termina rota en el suelo, por el resbalón de alguno de los corredores, lo mismo pasa con la Virgen de los Dolores que se utilizan imágenes antiguas para solventar el mismo problema, aunque en este caso son menos frecuentes.

 

Entre las características de esta procesión podemos destacar el ruido, que para muchos investigadores comenzó siendo una forma inmediata de ahuyentar, primero a las plagas y luego a los malos espíritus que amenazaban las cosechas. Ese puede ser el origen del atronar las calles de Trujillanos con cohetes y tiros, una manifestación ruidosa concebida con el mismo fin de ahuyentar a las fuerzas del mal que amenazan los campos. Otra forma de explicar estos

estruendos puede ser la necesidad primaria del ser humano de dar cuenta de su presencia en el mundo o por conectar con el mas allá, lo que si es cierto es que en el momento del festejo se crea una orgia de ruido y pólvora que hacen de este día un verdadero atractivo turístico,

– Romería de San Isidro Labrador. 

Durante toda la primavera, los bachilleros son muy aficionados a las salidas al campo, uniéndose con sus amigos para pasar un día de asueto entre las encinas del cordel de Santa

María de Arava o en los alrededores de la Ermita de San Isidro. Aquel es el lugar en el que se celebra la misa campestre del Buen Pastor, un motivo más de convivencia entre los vecinos.

Con la llegada del 15 de mayo, llega la festividad de los labradores. Estamos en plena primavera, los campos de cereales comienzan a granar y muestran ya el fruto seguro. La festividad de San Isidro se festeja en la ermita que hace pocos años construyeron los labradores en el paraje de la Dehesa Boyal. Terreno salpicado de encinas centenarias y que, en los últimos años, se ha acondicionado con asadores, agua corriente y aseos. Linda, por el norte y el oeste con la carretera que lleva a Cornalvo; por el este con el arroyo de Cierravacas; y, por el sur, cola Autovía Madrid- Lisboa.

A las doce de la mañana, un repique de campanas de la parroquia de la Santísima Trinidad y el lanzamiento de los ruidosos cohetes anuncia la salida del santo hacia su ermita. Hace algunos años este era portado por los hombres del pueblo, pero la dificultad en estos últimos tiempos para encontrar costaleros hace que ahora se lleve el santo patrón en una carroza, adornada con Flores y productos agrícolas, y tirada por los omnipresentes tractores. La gente iba a la ermita tras el santo, pero ahora prefiere ir a la romería en coches, por lo cual la comitiva que lleva el santo hace el camino prácticamente sola.

En la ermita cerca del Parque Natural de Cornalvo, los romeros cantan canciones religiosas a caballo y a pie ataviados con los trajes típicos de Extremadura o con alguna vestimenta exótica, como algún sombrero de gran tamaño, etc. etc.

Más tarde se celebra la Santa Misa en la que participan todos los romeros y se hacen peticiones de dones y se agradecen al santo, las mil gracias recibidas. No falta el recuerdo nuestros seres queridos, que ya no se encuentran con nosotros.

Posteriormente y después de jubilosos vivas al santo la gente se dispersa y en un ambiente festivo, toman copas y charlan sobre los asuntos más inmediatos como la política, la próxima cosecha o el régimen de lluvias de este año. Se reanuda el baile que había comenzado la noche anterior en la pista de la ermita y que se había alargado hasta altas horas de la madrugada. Pasodobles, boleros para la gente más madura y los últimos éxitos por más jóvenes, se encadenan a lo largo de la jornada.

Durante un descanso de la orquesta se aprovecha para comer con los amigos, repartidos a la sombra de las copas que nos regalan las encinas. Calderetas de cordero, tortillas de patatas, picadillos y la chacina del año anterior componen la dieta de los lugareños; todo esto, regado con los excelentes vinos que se crían en el pueblo. Café y dulces típicos de nuestro pueblo como las empanadillas o roscas de aceite constituyen el postre; y después a bailar o a charlar en pacífica convivencia.

La tarde transcurre entre cubatas, cafés, bailes, paseos a caballos, en motos o disfrutando los chiquillos de alguna atracción de feria o del paseo en algún carro, artilugio que tan extraño resulta a ellos.

Sobre las nueve de la tarde el santo emprende el regreso a la parroquia en cuya puerta se subastan los brazos de las andas. Los labradores compiten para obtener la adjudicación de alguno; los que más alto valor tienen son los delanteros y de entre estos, el derecho. Luego los traseros, del cual es más valorado el derecho también.

Los que han conseguido algún brazo, tienen el privilegio de portar al santo e introducirlo en templo, donde permanecerá hasta el próximo, 15 de mayo, que si Dios quiere el año próximo se volverá a repetir.

– Fiestas patronales de la Santísima Trinidad.

Las Fiestas Patronales de la Santísima Trinidad se viene celebrando en Trujillanos, desde tiempos inmemoriales ya que la parroquia de nuestro pueblo ha estado desde los comienzos bajo la advocación de Dios Uno y Trino. La fecha de celebración es variable por lo que unos años cae a finales del mes de mayo y otros a primeros del mes de junio. La duración de estas era desde el sábado anterior al domingo de la santísima trinidad, hasta el lunes siguiente. Con los nuevos tiempos cambió esta costumbre y ahora comienzan el viernes, para favorecer la participación de aquellos que trabajan fuera del pueblo y que no pueden adaptar su jornada laboral al calendario bachillero. Los días fuertes de la misma son el viernes y el sábado, que es además el día que nos visitan los vecinos de los pueblos cercanos. El domingo y el lunes, como suelen seguirse de días laborales, decae mucho la participación.

Las fiestas comienzan con el pregón de estas, a cargo de un personaje relevante de la política, de la cultura o de las artes. Sigue la colección de fuegos artificiales, que en trujillanos se utilizan para abrir las fiestas, al contrario de otros lugares, que las cierran, después continúan las fiestas con una verbena en el polideportivo municipal.

El sábado suelen celebrarse carreras de galgos en la pista de la Dehesa Boyal y tiro al plato en el foso de Palomares; ambos eventos suelen alargarse hasta bien entrada la tarde. Por la noche, nueva verbena.

El domingo, nos despiertan los sones de alguna banda de cornetas y tambores. Esta misma banda acompañará a la Santísima Trinidad en la procesión que se celebre por la tarde, cuando su imagen recorra las calles de Trujillanos. A las doce tiene lugar la Misa Mayor, cantada por el coro de la Iglesia Parroquial y a últimas horas de la tarde la imagen de las Tres Personas es sacada por los vecinos en procesión, terminada la procesión en la entrada de la Iglesia Parroquial, se subastan los brazos, que conseguirán aquel que más alto puje y que les dará el derecho a portar la imagen al interior del templo. Por la noche, la diversión está asegurada por la orquesta que tocará hasta las primeras luces del alba.

El lunes es el día de la convivencia de los vecinos, que asisten a diversos concursos, como el de la caldereta, el de vinos de pitarra o el de los dulces caseros; y por la noche la música siempre presente en las fiestas de la Santísima Trinidad a la que tan aficionados son los bachilleres/as.

 

-Fiestas del Emigrante/Semana Cultural.

España ha sido habitualmente un país de emigrantes. Y las vacaciones veraniegas son el momento del año en que vuelven a sus lugares de origen, para pasar un día con sus amigos y familiares. En honor de ellos, se celebra la tradicional ‘Fiesta del emigrante’.

Ahora la Semana Cultural, es la actual protagonista de ese periodo estival, tanto para los vecinos del pueblo como los que vienen de fuera, puedan disfrutar de una semana basada en espectáculos musicales desde la típica verbena, pasando por baile y cante flamenco, folklore, hasta la música más actual de la mano de los mejores DJ y animadores, también se pueden visitar exposiciones de arte,  ir a obras de teatro y para los más pequeños, juegos infantiles.

Desde finales de Julio hasta la primera semana de Agosto.